El origen de esta medida fue dispuesto como obligatorio en 1994 autorizado por la Intendencia de Montevideo como una medida urgente para frenar la ola de rapiñas y asesinatos a taxistas, quienes efectuaron varios paros para obtener dicha protección.
A pesar de que las olas de robos y rapiñas continúan existiendo, hoy en día con la masivización del uso de Uber o similares, que no poseen mampara, se han perjudicado los taxis por la peligrosidad de dicho elemento en caso de accidentes de tránsito.
Por lo que ha crecido el interés en estos últimos meses para modificar la normativa y quitar la mampara.
El asunto abarca muchas aristas, en principio la cantidad de accidentes que hay hoy en día debido a la cantidad de autos y otros rodados en el tránsito, y la baja calidad de manejo de las personas y las distracciones por uso de celulares. Por tanto al haber aumentado la cifra de accidentes, la mampara preocupa más, por otro lado casi nadie usa el cinturón de seguridad atrás, o muchos taxis los tienen bajo una protección del asiento, por tanto acrece la peligrosidad que podría decaer con el uso del cinto para casos de accidentes leves.
Entonces podríamos preguntarnos por qué las aplicaciones de transporte pueden subsistir sin mampara frente a eventuales robos o rapiñas, y esto es porque al ser su uso a través de aplicaciones únicamente, en el 99 por ciento de los casos quien lo solicita realmente es quien utiliza el servicio, siendo casi absolutamente seguro. Sin perjuicio de que los usuarios tienen puntaje, por tanto alguien con 4 estrellas o más de calificación, nunca va a ser alguien que vaya a cometer delito.
Por tanto la protección anti robos de Uber o similar procede de la correcta y previa identificación del pasajero, situación que en los taxis, al poder ser parados en la calle por un anónimo, no se puede tener dicha seguridad.
Por su parte, la Gremial Única del Taxi y algunos sectores políticos impulsan que sea opcional la quita o no de la mampara, lo cual resulta lo más justo ya que permite la libertad de elección. Sostienen que el pago en efectivo disminuyó fuertemente, más del 90 por ciento se paga con tarjeta o medios electrónicos, por tanto el robo deja de ser tan llamativo ya que no hay efectivo sobre el vehículo.
Desde la gremial resaltan los beneficios de utilizar la aplicación “Voy en Taxi” y exhortan su uso, que permite pedir un vehículo y pagarlo utilizando un celular, asimismo la aplicación Uber y Cabify tienen dicha opción. De todos modos no elimina que un taxi pueda ser parado en la vía pública, pero otorga la libertad a cada transportista de elegir su modo de trabajo, parar en la vía pública si así lo desea o utilizar aplicaciones, cuidando su seguridad, dependiendo si tiene mampara o no. La contracara es que muchas veces los taxis van vacíos, con la bandera levantada y aún así no paran, generando molestias y pérdida de tiempo para quienes no utilizan estas aplicaciones.

Leave a Reply